Del albergue a un hogar: el apoyo de Corazón y Manos y Clece cambia la vida de Lorena
Historia
Hace apenas unos meses, Lorena, su marido y sus tres hijas residían en un albergue familiar de Zaragoza. Hoy viven una nueva etapa con empleo, estabilidad y un hogar, gracias al apoyo recibido por Corazón y Manos y Clece.
Lorena llegó a España desde Venezuela con una amplia experiencia como enfermera y con el objetivo de construir un futuro mejor para su familia. Sin embargo, sus primeros pasos en nuestro país fueron complicados. Sin contar con un empleo que les proporcionase unos ingresos mínimos a ella y a su marido, no podían asumir el coste de una vivienda, por lo que tuvieron que alojarse en el Albergue Familiar de Zaragoza.
Su historia dio un giro inesperado durante la Ruta Aragón Emplea, una iniciativa impulsada por Clece para acercar oportunidades laborales a personas en búsqueda de empleo en distintos puntos de la comunidad autónoma.
Lorena acudió de forma espontánea para postularse a un puesto como auxiliar de ayuda a domicilio. Tras conocer su trayectoria profesional, surgió una oportunidad laboral que encajaba mucho mejor con su experiencia como enfermera.
La propuesta supuso un importante impulso para la familia permitiéndole avanzar con mayor seguridad hacia la independencia económica. Fue entonces cuando apareció un nuevo reto: contar con un empleo abría la puerta a abandonar el albergue y acceder a una vivienda.
Sin embargo, la reserva del piso, la fianza y la primera mensualidad suponían una barrera difícil de asumir para la familia, en un momento en el que todavía estaban dando sus primeros pasos en esta nueva etapa. Ante esta situación, Corazón y Manos decidió apoyarles financiando los gastos necesarios para acceder a la vivienda, facilitando así que pudieran abandonar el albergue y comenzar su vida en un nuevo hogar.
“El apoyo brindado para el alquiler de nuestro hogar fue fundamental para instalarnos con tranquilidad y enfocarnos en este nuevo proyecto de vida”, explica Lorena. Para ella, este respaldo ha significado mucho más que una ayuda puntual: “Trasladarse a un nuevo país implica grandes retos, y contar con apoyo desde el primer momento no solo me ha permitido dar continuidad a mi desarrollo profesional en España, sino también garantizar la estabilidad y el bienestar de mi familia”, añade.
Historias como la de Lorena reflejan el valor que puede tener una ayuda en un momento decisivo. En este caso, el apoyo de Corazón y Manos ha contribuido a que cinco personas puedan dejar atrás una situación de vulnerabilidad y comenzar una etapa llena de oportunidades.
Imagen superior: Lorena durante su entrevista en la Ruta Aragón Emplea.